Post Top Ad

Your Ad Spot

viernes, 16 de octubre de 2020

Probamos xCloud, el servicio de «streaming» de Microsoft: ¿El futuro de los videojuegos?

 


¿El futuro de los videojuegos? Si sacamos la bola de cristal nos devolvería una industria en constante cambio en el que el formato físico está a punto de abrir la puerta del crematorio. Todavía falta mucho, seguramente, para que eso suceda, pero lo que está claro es que el juego en la «nube» y las descargas digitales marcarán la nueva generación de consolas. Y ahí, en medio de esa refriega, estará Microsoft que, junto a otras compañías tecnológicas, pretenden ampliar la oferta con un único objetivo: jugar donde tú quieras.


De esa propuesta ha surgido xCloud, el servicio de «streaming» que ha desembarcado en Game Pass. Es complicado de explicar. Veamos. La plataforma de Microsoft, al igual que hiciera su máximo competidor en el sector, Sony, ha diseñado en los últimos años una serie de servicios que incluye un extenso catálogo de videojuegos. Una especie de «Netflix para jugar». Bien, ha sido una apuesta estratégica para ampliar su fuente de ingresos a través de las suscripciones. Pero poco a poco se ha avanzado mucho en otro terreno: darle mecanismos al usuario para que éste tenga a su disposición distintas opciones para jugar.

Esa es la visión de la compañía. Acertada o no, lo cierto es que su política sobre la distribución de contenido interactivo es cuanto menos interesante. Así, xCloud permite jugar en la «nube» distintos juegos disponible a través de Game Pass. Lo mejor es que puedes hacerlo desde cualquier sitio, incluso un teléfono móvil. Durante las pruebas realizadas a través de un Samsung Galaxy Note 20 (uno de los terminales compatibles con este servicio), la experiencia ha sido bastante equilibrada y solvente con una red Wifi doméstica de 200 Mbps. Lo que es obvio es que los juegos en «streaming» van a sufrir por las malas condiciones de la conexión, pero su rendimiento y latencia han sido buenos, superior incluso a su rival Google Stadia.


Su funcionamiento es simple. Los usuarios se descargan la aplicación para Android (no funciona por ahora en iOS por las restricciones de Apple) de Game Pass. Ingresando la cuenta de Microsoft y abonando la suscripción se accede a un catálogo muy variado. Desde la pestaña «nube», los jugadores pueden acceder a un determinado juego o continuar la partida que ha dejado a mitad desde la consola Xbox One. El servicio, aún en fase de pruebas, permite jugar en tu móvil o tableta Android como si lo hicieras en la Xbox o el PC.

En total, unos 150 títulos de todos los géneros. Una cifra muy alejada de su rival Nvidia GForce Now (600 títulos) pero muy por encima de Google Stadia. Están disponibles otras propuestas como «Tell me why», «Doom Eternal», «Destiny 2», «Ori and the will of the wisps» o «Minecraft: Dungeons»: Incluso títulos «pesados» como «Batman Arkham Knight» o «Forza Horizon 4», la transferencia es más que aceptable.

Salvo interrupciones, alguna caída de cuadros por segundo y una reducción puntual de su fluidez, la experiencia ha permitido disfrutar de algunas superproducciones desde la pantalla de un «smartphone». Para ello, se conecta un mando de la Xbox One con tecnología inalámbrica y se conecta al dispositivo a través de Bluetooth. Un soporte especial permite conectar el controlador al móvil. Solo deja dos posiciones.

Otro aspecto negativo es la interfaz de usuario, a veces mejorable y que puede ser algo invasiva sobre el teclado alfanumérico del móvil. Se compensa, en cambio, con una función que permite desactivar las notificaciones y alertas recibidas para evitar interrupciones. En la práctica, es como si se accediera a la próxima plataforma de Xbox One, aunque en reducidas dimensiones.

Esto, en efecto, condiciona la experiencia de juego, puesto que resulta más cansado que hacerlo en la pantalla del televisor. Todo el paquete en su conjunto (mando y móvil) le añade un problema: resulta algo pesado de manejar con las manos al aire. Es casi recomendable utilizar una superficie como soporte para no cansarse. Más cómodo y recomendable es usar un periférico especial para móviles como el Razer Kishi. Como tienes que fijarte muy detenidamente en la pantalla (6.9 pulgadas en este caso), si juegas durante un tiempo prolongado pueden generar algo de fatiga. Pero la experiencia le dota de una gran versatilidad.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Dejanos tu comentario para seguir mejorando!

outbrain

Páginas